VÍCTIMAS INVISIBLES: LAS Y LOS HIJOS DE LAS VÍCTIMAS DE FEMINICIDIO.

VÍCTIMAS INVISIBLES: LAS Y LOS HIJOS DE LAS VÍCTIMAS DE FEMINICIDIO.

Por: Lili Juárez Lemini

 

“La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve”

-Martin Luther King

En pleno día internacional de la mujer y a su vez en la noche previa al paro nacional de mujeres para concientizar la ola de violencia de género que vive México, Maribel Vázquez Carrasco de 39 años, fue asesinada por su pareja sentimental ante la presencia de Nuria, hija sordomuda de la víctima.

De acuerdo con una proyección realizada por Nadine Flor Gasman, titular del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) se estima que actualmente hay más de 3000 niñas y niños en situación de orfandad en México, quienes no solo perdieron a sus madres tras ser asesinadas por razones de género, sino que en muchas ocasiones fueron testigos del crimen a manos de sus padres o padrastros, tal como lo fue el caso de Nuria.

Actualmente Nuria es una víctima indirecta en México, país en el que, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) diez mujeres son asesinadas por día, sin embargo, el Estado mexicano y su total desprotección a las víctimas de orfandad por feminicidio, la ha colocado en un grupo aún más vulnerable, el de víctima invisible.

La principal muestra de la invisibilidad de estas víctimas para el Estado mexicano es la inexistencia de un registro oficial que permita conocer cuantas son; el número de huérfanos por feminicidio manejado en el presente, ha sido el resultado de aproximaciones y tanteos, ahora, pensemos un momento, si se carece de este dato tan general, no esperemos que el Estado cuente con un registro de apoyos educativos para las víctimas en edad escolar, apoyo psicológico, atención y seguimiento en el ámbito jurídico, atención médica, reinstalación en el núcleo familiar ni apoyos económicos.

Dentro de lo alarmante de esta situación se encuentra la omisión por parte del gobierno a dar una respuesta que subsane la violencia que ha afectado a las y los niños, quienes además de quedar en situación de orfandad, carecen de cualquier tipo de atención especializada con un seguimiento que permita ajustarse a sus necesidades y a su desarrollo.

Si estos niños no son atendidos de forma correcta y sensible, la condición de violencia se perpetuará en sus vidas hasta que ésta llegue a normalizarse, es por ello que una de las tareas más importantes que deben desarrollar los Ministerios Públicos y las Fiscalías cuando investigan la muerte violenta de  una  mujer  por  feminicidio  es  la  de adoptar las medidas necesarias para garantizar  seguridad a las víctimas colaterales, el  bienestar  físico  y  psicológico, la dignidad  y  la  vida  privada  de  las  mismas.

La atención a esta problemática es responsabilidad plena del Estado y como tal debería ser considerada prioridad, pues si en primera instancia no fue capaz de garantizar una vida libre de violencia, ahora debería de comprometerse con todas sus herramientas a garantizar su pleno desarrollo.